La "famosa" zona de confort

En estos tiempos en el que está tan de moda cuidarse (ojalá no fuera una moda y fuera un hábito indispensable, como el de lavarse los dientes), se habla también mucho de la zona de confort.

La zona de confort son todas esas cosas que conocemos, que nos hacen sentir seguros, que forman parte de nuestro día a día, lo podríamos denominar "rutina". Son aquellos ámbitos en los que nos sentimos bien, pero de vez en cuando y para poder progresar hay que salir de la zona de confort y experimentar cosas nuevas, conocer gente, proponerse un reto, una meta...

Pues bien en lo que se denomina vida saludable, hay que lanzarse y realizar pequeños cambios en nuestra vida sedentaria (zona de confort) y proponerse pequeños cambios que nos proporcionen bienestar, aunque muchas veces nos de miedo o nos asuste empezar.

Cuando me plantee hacer ejercicio, no salí a correr una maratón, así de repente. Vamos, no lo haría ni ahora, porque no estoy preparada, ni tampoco es mi propósito. Simplemente, hago ejercicio porque me siento bien. Pero empecé por caminar y dar paseos largos matutinos que me activaban de buena mañana. 

Busca un lugar en el que estés a gusto, bonito y márcate un pequeño recorrido, ponte la obligación de salir mínimo dos o tres días en semana y verás como agradeces el movimiento y la libertad de esos momentos. De nada vale que te pongas excusas, yo no puedo, no tengo tiempo o es que yo no sé... Sólo hace falta una cosa, VOLUNTAD.

"No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío, de una persona que no se ama a sí misma".


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por comentar! =)